
Su planta es de cruz griega, con una de las naves rematadas por un ábside poligonal y la otra con la entrada mediante una pequeña escalinata, desde la que se observa la entrada al recinto. Su estilo es neorrománico, con arcos de medio punto, óculos, etc. de líneas sencillas y carácter austero, como el resto de los elementos comunes del cementerio. Marca todo un contrasta con las representaciones abigarradas y barrocas de gran parte de las tumbas, hipogeos y panteones que la rodean.
Ocupa el centro del complejo, un lugar preeminente, cortando la avenida principal de entrada, en la que se ubican los enterramientos de las familias avilesinas más ricas y adineradas de aquella época y Bausá la utiliza también como elemento distribuidor de todo el cementerio, ya que a partir de las mismas surgen las avenidas transversales y diagonales, distribuyendo también socialmente los enterramientos.

